miércoles, 15 de febrero de 2012

Dietas Emocionales


Lo que viene se puede resumir en dejar ir lo tóxico y dar la bienvenida a lo positivo y constructivo.

Una de las cosas que me llamaron la atención en los últimos días es una forma de ver bien particular: el equilibrio de la vida es una lucha constante por la conservación de la energía y regeneración de nuestra vitalidad. Toda la rueda de la vida se desarrolla alrededor de este concepto, desde nuestra supervivencia en términos de la adquisición y proceso de alimentos, hasta la energía que consumen nuestras acciones, emociones y estados de ánimo.

Los deportistas de alto rendimiento saben de esto. Cuando los maratonistas corren sus competencias, saben que cualquier acción mal realizada y planificada tendrá una repercusión importante en la energía reservada para la consecución de sus objetivos.

Cuanta energía perdemos tratando de coordinar lo incoordinable, grupos que no comparten un hacer común o tienen conflictos pendientes que atrofian las relaciones de hoy? Cuantas veces derrochamos energía acumulando emociones tóxicas que no aportan a nuestro hacer por no saber canalizarlas? Cuantas veces perdemos el norte, tratando de explicar una problemática desde la culpa -es más fácil y cortoplacista-, olvidando lo interdependencia de las cosas -que es más complejo pero que traerá un beneficio duradero- ?

En toda planificación es importante tener en cuenta como se afectará nuestra vitalidad y la de la gente que nos rodea (somos fenómenos interdependientes), ya que nuestra vitalidad implica la energía que tenemos disponible, y ciertas emociones y estados de ánimo nos cargan más que otras. Esto tiene mucha relación con la motivación. 

Tal como existen dietas para reducir las calorías consumidas, debieran haber dietas para conservar y regenerar nuestra vitalidad de forma positiva. Podemos motivarnos con una emoción positiva y de forma similar con una tóxica. Hacer las cosas desde la compasión abre posibilidades que la ira imposibilita, con un consumo energético mucho menor -y resultados igual de disímiles-. Esto fue demostrado por Marcial Losada con la Losada Line para equipos de alto rendimiento.

martes, 31 de enero de 2012

El Cansancio y El Descanso


Ad portas de mis vacaciones, quiero reflexionar sobre el cansancio. Después de un año de grandes desafíos, estoy exhausto. Mi cuerpo me pide que pare, y mi mente aun está con el vuelo del año así que me siento como dividido, por un lado quiero y necesito parar - soy consciente de ello - y por otro el entusiasmo de emprender nuevas ideas me llama a seguir invirtiendo horas en hacerlas materia.

Es necesaria la pausa. Reflexionar de lo que salió bien, de lo que no salió tan bien y de lo que definitivamente quiero cambiar. Afilar el hacha como diría Covey. Hacer consciente lo aprendido, percibir el cambio, intimar con el momento, despejar la mente y dejar el multi-tasking de lado, ser consiente de lo conectado que esta todo y estar en paz con ello. Ser consciente de lo necesario para volver al equilibrio. Las cosas que aprendemos nos desequilibran, nos sacan del status-quo, y es necesario colocarlas en un lugar para volver a estar equilibrados.

El equilibrio es un fenómeno profundamente relacionado con nuestra vitalidad y felicidad.